¿SDRs extrovertidos o introvertidos?

Está claro que la interacción con terceras personas es uno de los aspectos clave para el rol de SDR, lo que lleva a mucha gente a pensar que un perfil extrovertido es el más adecuado para el puesto. Sin embargo, os adelantamos que no necesariamente será así.

Antes de profundizar sobre ello, es importante matizar y distinguir entre dos conceptos: introversión y timidez. La timidez es el miedo de ser socialmente juzgado y, por lo tanto, limita el desarrollo social de quien lo experimenta. Sin embargo, una persona introvertida simplemente se siente más cómoda y creativa cuando trabaja por su cuenta, pero esto no significa que le cueste socializar. Así pues, deberíamos desvincular estos dos conceptos, ya que una persona introvertida no tiene por qué ser tímida.

Los perfiles introvertidos tienden a ser personas profundas y suelen estar interesadas por los pensamientos y sentimientos (interior del sujeto). Es por este motivo que este tipo de perfil sabe escuchar muy bien y de forma natural tiene en cuenta la opinión de su interlocutor. A modo de ejemplo, un líder introvertido será aquel capaz de escuchar los puntos de vista de todos sus compañeros y encontrar una solución común que los integre todos. Teniendo esto en cuenta, será conveniente ofrecer a las personas introvertidas el espacio, autonomía y libertad necesarias para que se desenvuelvan con comodidad.

Por otro lado, los perfiles extrovertidos se sienten más cómodos y creativos cuando están en contacto con otras personas (o cualquier estímulo externo) y, por lo tanto, tenderán a ser más sociables. Es por ello que estos individuos son muy buenos comunicadores y se expresan con fluidez y espontaneidad. Por este motivo, será conveniente dotar de feedback e interacción frecuente a estas personas (reuniones, one to one…).

De manera generalista podríamos decir que, en un ambiente comercial, un perfil extrovertido tiende a mostrar mucha fluidez y espontaneidad con sus interlocutores, mientras que un individuo introvertido tiende hacia una escucha activa y curiosidad potente sobre su interlocutor. Como vemos, ambas cualidades son muy beneficiosas en el ámbito comercial, por lo que es una buena idea desmontar el mito de que solo la gente extrovertida puede ser un buen comercial, y montar nuestros equipos con personalidades y habilidades de introversión y extroversión que se complementen.

Por último, cabe destacar que nadie es completamente introvertido o extrovertido, sino que existe una parte dominante en cada uno de nosotros, y dependerá de cada situación que se manifieste más una u otra. Así pues, es recomendable tratar de conocer nuestra tendencia psicológica en este ámbito, así como la de nuestros empleados. Esto nos permitirá establecer estrategias, directrices y consensos que nos facilitarán trabajar a todos lo más a gusto posible y sacar partido de nuestro potencial.

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