Define tus miedos para alcanzar tus metas

Generalmente, somos bastante conscientes de que ser claros y enfocados nos ayuda a alcanzar nuestras metas, sin embargo, muchas veces olvidamos prestar atención a los miedos que nos mantienen alejados de ellas. Aunque, paradójicamente, las cosas que más tememos suelen ser también las que más deseamos. Así pues, ¿qué es lo que más temes (y deseas)?

Especialmente en ventas, existe una conexión directa entre superar miedos y lograr objetivos. Si temes no alcanzar tu cuota, o que un cliente potencial sea desagradable contigo, de hecho, entre otras cosas, estás deseando alcanzar tus objetivos y tener una buena relación con tus prospects. No tiene sentido tratar de escapar del miedo, ya que siempre estará ahí, pero sí que podemos cambiar nuestra relación con él y usarlo como un aliado, lo que nos ayudará a tener una idea más clara de nuestros deseos.

Para actuar frente a situaciones que nos dan miedo, puede resultar útil imaginar el peor escenario posible. Imagínate en la situación más terrible que pueda suceder (permitiéndote sentir y vivir profundamente tu miedo) y, luego, piensa en cómo podrías evitar que suceda o cómo repararlo. De esta manera, ya habrás experimentado esta situación y desarrollado una mentalidad resiliente, cosa que te permitirá manejar situaciones difíciles de manera más fluida.

Como ejemplo, pensemos en un miedo común en los SDR: ser rechazado de malas maneras. ¿Qué podría hacer el SDR para prevenirlo? Algunos ejemplos podrían ser llamar a los leads en un horario razonable, mostrarles interés genuino y conocimiento relevante sobre ellos y la empresa, generar confianza y hacer preguntas interesantes. Ahora bien, ¿qué puede hacer el SDR para lidiar con el rechazo grosero? No demasiado, excepto mantener la paciencia y aceptar la situación, tratar de entender el motivo del rechazo y agradecer al prospecto por su tiempo; pensando al mismo tiempo si se puede mejorar algo para las próximas llamadas.

Obtenemos muchos beneficios cuando pasamos a la acción y superamos nuestros miedos, independientemente del resultado. Puede ayudarte en muchos aspectos, como potenciar la confianza en ti mismo, sentirte bien al actuar acorde con tus valores, desarrollar diferentes habilidades, etc.

Por otro lado, también puedes evaluar el coste de tu inacción o el status quo haciéndote la siguiente pregunta: “¿Qué gano si me quedo igual? Y, ¿qué voy a perder si lo intento?”. A veces, también puede ser útil hacerse estas preguntas usando un período de tiempo: «¿Cómo será mi vida en un mes o un año si no tomo este riesgo ahora?»

En resumen, tanto si eres comercial o no, es importante empezar a ver tus miedos como una brújula que te guía a hacer lo que deseas, en lugar de un freno que te impide llegar a donde te propongas. En las ventas, como en la vida, lo que más tememos es a menudo donde debemos enfocarnos para crecer. Se necesita valor, pero el crecimiento que experimentarás merece la pena.

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