Cómo mantener felices a tus empleados y lograr mejores resultados

En todas las posiciones de una empresa —con especial énfasis en un puesto de ventas, que tiende a ser bastante emocional— es crucial que las empresas hagan todo lo posible para que sus empleados se sientan valorados y a gusto. Varios estudios [1] demuestran que las organizaciones que tienen muchos empleados felices experimentan tres veces más crecimiento de ingresos en comparación con las otras organizaciones, y además, tienen la mitad de tasa de rotación de personal.

Y puede que ya os haya saltado la alerta roja en relación al presupuesto… Pero, ¡No os preocupeis! No hace falta gastarse más dinero para hacer felices a los empleados. Y una vez más… No, no estamos hablando de construir una sala de juegos interactiva en la oficina u ofrecer masajes gratuitos a los trabajadores. Se trata más de cómo los líderes y compañeros de equipo tratan a sus coworkers día a día.

En primer lugar, es fundamental crear un ambiente de confianza y respeto, dando libertad a los trabajadores para que hagan lo que consideren correcto para dejar el trabajo hecho y mantener al cliente satisfecho. Eso hará que las personas se sientan valoradas y dignas de confianza, dándoles un sentido de pertenencia al equipo. En el caso de los SDRs, es necesario darles pautas y consejos a seguir, pero también es importante darles la confianza para que aprendan sobre la marcha.

Otro aspecto clave es la justicia o equidad dentro del entorno laboral. La idea aquí es potenciar el valor intrínseco de cada persona, independientemente de la categoría laboral, experiencia o rango de edad, entre otros. La forma en que se trata a alguien no debería depender de sus logros profesionales. Por ejemplo, incluso si un empleado de ventas está alcanzando muy buenos resultados, no es recomendable mostrar favoritismo y tratarlo mejor en comparación al resto del equipo. Esto puede generar que los otros integrantes se sientan incómodos o tratados de forma injusta. De nuevo, esto es especialmente importante para las empresas que tienen más de un SDR o perfil comercial.

Además, probablemente estaréis de acuerdo en que a todo el mundo le gusta sentirse escuchado. Así pues, lo importante aquí es proporcionar a los empleados «seguridad psicológica», o en otras palabras, ofrecerles un espacio donde puedan expresar sus ideas y preocupaciones, y donde realmente sean escuchados. Una buena idea sería hacer un seguimiento de cada empleado estableciendo ciertas rutinas (reuniones frecuentes one-to-one con su manager, reuniones ocasionales de feedback con los fundadores…), que pueden ser tanto formales como informales.

Una vez logrado todo lo mencionado anteriormente, y si aún se quiere ir un paso más lejos, podemos construir un equipo extraordinario si impulsamos la diversidad intelectual y un propósito claro. Por lo tanto, tener personas de diferentes backgrounds (origen, edad, género, etc.) dentro de la empresa dará una perspectiva más amplia y resultará en una resolución de problemas mucho más efectiva.

Por último, si la empresa apuesta por invertir en todos estos consejos, los empleados estarán deseando trabajar duro para alcanzar un objetivo común, por lo que no solo estarán felices, sino que también se sentirán satisfechos al compartir un propósito colectivo por el cual vale la pena luchar.

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